Publicado el

Fuego

Si no hubiera hombres sobre la tierra, el mundo tampoco sería justo.

Si sólo existieran tigres y cucarachas, pájaros y asustadizos roedores, la supremacía sería incierta y el equilibrio más dinámico: ciclos cortos y localizados. La diversidad en las llamas de un incencio, el movimiento absoluto y la  incomodidad de la huida perpétua.

Si creyera que el dominio de una especie trae la paz de la monotonía consensuada, entonces no podría ver las mil formas reflejadas en mil espejos que suman el conjunto aberrante de la sociedad. Cada uno es diferente de los demás; cada uno forma en fila o desordenadamente dentro su subconjunto con aspiraciones a ser un todo; un todo hecho de subconjuntos, a veces prescindibles, a veces incontestables, a veces tan mayoritarios que parece que la única forma de asegurar el fin de su perniciosa influencia sobre la faz del mundo es prender fuego uno a uno a todos sus irrecuperables milicianos.

Si no hubiera hombres sobre la tierra, el mundo tampoco sería justo, pero yo no tendría que caminar cada día rodeada de agujas y cuchillos, sin salida posible de la espiral autodestructiva en la que el mal del hombre sólo viene del hombre.

Entonces la injusticia sería parte de la naturaleza, y el fuego sólo sería la luz del rayo hecha tierra.

Anuncios

Piensas, luego escribes. ¿Verdad que si?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s